¿Puede la robótica afectar al mercado labolal?


Algunos economistas han argumentado que, al igual que el cambio técnico pasado, esto no creará desempleo a gran escala a medida que se reasigne la mano de obra. Sin embargo, muchos tecnólogos son menos optimistas sobre las implicaciones de la IA en el empleo. En este artículo del blog sostenemos que el potencial de una interrupción simultánea y rápida, junto con la amplitud de las funciones humanas que la IA podría replicar, puede tener profundas implicaciones para los mercados laborales. Concluimos que los economistas deberían considerar seriamente la posibilidad de que millones de personas puedan estar en riesgo de desempleo si estas tecnologías son ampliamente adoptadas.

Los rápidos avances en robótica y tecnologías de automatización en los últimos años han coincidido con un período de fuerte crecimiento de los puestos de trabajo menos cualificados en el Reino Unido. Existe un debate creciente en la comunidad económica y académica sobre si el progreso tecnológico amenaza con desplazar a largo plazo una gran proporción de estos empleos. Ejemplos de casos en los que la automatización está empezando a ganar tracción a nivel internacional son el almacenamiento, el transporte, los hoteles, los restaurantes y la agricultura: todas las industrias que, según informan con frecuencia nuestros colegas de la Agencia, dependen en gran medida de mano de obra poco cualificada. En el Reino Unido, en la actualidad se están probando coches sin conductor en las carreteras de Milton Keynes y se espera que en las autopistas en 2018 no conduzcan coches.

Robótica: ¿aumento de mano de obra o destrucción de puestos de trabajo?

Un punto de vista, tal como se esbozó en un blog reciente de Bank Underground (y en un post posterior aquí), es que el progreso tecnológico siempre ha sido un factor multiplicador de trabajo en el pasado, y es probable que siga siéndolo en el futuro. Así pues, a medida que ha crecido la productividad de la industria manufacturera y que los puestos de trabajo en las fábricas se han reducido, el aumento asociado del PIB per cápita ha dado lugar a un aumento neto de la creación de empleo, típicamente en las industrias de servicios con mayor intensidad de mano de obra. Por lo tanto, aunque la robótica comenzara a desplazar a un gran número de trabajadores, los trabajos que dependen de rasgos humanos como la creatividad, la inteligencia emocional y las habilidades sociales (incluyendo la enseñanza, la tutoría, la enfermería y la atención social, por ejemplo) podrían llegar a ser más numerosos.

Sin embargo, muchos tecnólogos no están tan seguros de que la próxima revolución industrial replicará el pasado, argumentando que la adopción masiva de la robótica amenaza con perturbar muchas industrias más o menos simultáneamente, sin dar a la economía -ni a la sociedad en general- el tiempo para adaptarse a los cambios. Los avances en la robótica pueden ser tales que, de repente, la mayoría, si no todas las funciones humanas básicas que conlleva el trabajo manual (montaje, elevación, marcha, interacción humana, etc.) puedan ser llevadas a cabo de forma más eficaz y económica por las máquinas, con la ventaja de poder trabajar continuamente a un coste marginal mínimo.

Un informe reciente de Deloitte concluyó que alrededor de un tercio de los empleos en el Reino Unido corren un “alto riesgo” de ser desplazados por la automatización en las próximas dos décadas, incluyendo pérdidas de más de 2 millones de empleos en el comercio minorista, 1 millón y medio de empleos en transporte y almacenamiento, y mil millones de empleos en salud y cuidado social.